“Mi Última Noche con Sara”

MARÍA ANTONIA ABAD FERNÁNDEZ (SARA MONTIEL)

 

Siempre me ha gustado peinar mi pelo en dos trenzas, como las indias de las películas de vaqueros…

A los 18 años un desconocido me regaló un dibujo a lápiz de mi rostro: “Toma…te pareces a YUMA”…yo me quedé tal cual…ni había visto esa película antigua, “RUN OF THE ARROW”,  ni conocía entonces la magnitud de la figura de Sara, esa señora rara y extravagante con la que nada empatizaba y que tanto gustaba a los mayores…

Quizás en ese preciso instante “esa flecha” se clavó en la diana de mi destino para que casi 30 años después entendiera la grandeza de la Montiel y la potencia de Antonia, encarnándola sobre el escenario.

A veces “lo que ha de suceder” se nos presenta una y otra vez ante los ojos para indicarnos el camino.

El 8 de Abril del 2013, recibí una llamada del adorado Emiliano Allende, director del Festival de Cine de Medina del Campo, al que considero hoy en día “mi casa”. Emiliano me propuso preparar canciones míticas de divas de Hollywood para amenizar la inauguración del festival y yo le dije que esperásemos al momento de homenajear a “algunas de las nuestras”...

Dos horas más tarde me llamaba de nuevo, despavorido, para informarme de que Sara Montiel acababa de fallecer…no digo que la matásemos, no…solo me fascina la sincronicidad de este acontecimiento.

A los pocos días estaba rumbo a Medina para interpretar el mítico “FUMANDO ESPERO” de “El último cuplé” junto a Alex O’Dogherty…

Y el personaje se clavó en mí…

Luego vino su recreación en “Amar es para siempre”…

 

Hice una sesión fotográfica en los molinos de Campo de Criptana, una tarde de tormenta y electricidad

chamánica, retando a los dioses con el florete en mano y la careta de esgrima de mi abuelo y estoy segura de que en ese momento se encendió el “caldero de los posibles” de la Aldonza de la Mancha y de la Montiel…

Estuve a flirteando con las Musas para darle vida en le biopic de “Pedro Infante”, durante mi estancia en México…

Hasta que a mi regreso a España me ofrecieron encarnar a Antonia en “Mi última noche con Sara” de David Planell.

Me costó aceptar este llamado, deseaba pasar de pantalla en mi trayectoria…pero recorrer las tierras de mis Ancestros extremeños y pisar las tablas ante mi familia era algo que yo “debía hacer”, así lo decidió mi Alma…y Antonia me hizo este profundísimo REGALO con el que desaté los vientos de otros tiempos para honrar a los míos y su ARTE y traer las memorias de mi ADN de nuevo a mi corazón.

Antonia me regaló el viaje emocional de habitar las decisiones, el coraje, los anhelos, la dignidad y la vulnerabilidad de una auténtica DIVA que atravesó todos los cristales de los imposibles y marchó fuera de su país sin saber leer y mucho menos hablar otros idiomas, para convertirse en la latina de referencia del cine de oro mexicano y el de Hollywood, mucho antes que J.Lo o Penélope.

Volvió a España por la necesidad atávica de sentirnos honrados y queridos en nuestra Tierra natal…y yo la entiendo perfectamente…

Sin necesidad de Instagram, ni twitter, ni followers se convirtió en “la influencer” de un tiempo gris en este país, reclamando su autodeterminación como mujer y como artista, su libertad sexual y su plena potencialidad. Y eso…es algo que a día de hoy no se le ha reconocido como debería.

Yo abrí mi canal, fui vórtice, me vacié de mí con todo el amor, respeto y humildad del que fui capaz y ella entró, y modificó mi postura, mi mirada y mi garganta para prestarme su voz, su información y sus formas…para vibrar lo que ella nos quiso decir y recordar…

Y por unos instantes…me liberé de mí…para ser ELLA…

Cerré este capítulo el 21 de Diciembre del 2019, actuando por primera vez en el Liceo de Salamanca, mi ciudad de nacimiento, ante los míos…y compartimos juntas, agarradas de la mano, una ovación interminable…y fui AMOR y sentí el AMOR…esa energía sin tiempo que se instaló en mis células y memorias, para siempre…

 

Profundo agradecimiento a ANTONIA por elegirme, a Eva Manjón y a “El Negrito Producciones”.

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