“REINA Y MENDIGA” (Vicente Villanueva)

En 2004 afrontaba mi práctica final como estudiante de interpretación en el Instituto de Cine de Madrid (NIC).

Algo bello que fomentaba mi escuela eran las sinergias entre estudiantes de las distintas diplomaturas. Así fué como un prometedor realizador de la escuela me eligió para encarnar a SILVIA ROBLEDO.

Y ahí empecé, sin saberlo, mi recorrido por una trilogía de personajes memorables: La ROBLEDO, TERE COÑO JODER y LORETO MONEDERO, que me han dado muchísimas alegrías y aprendizajes.

Vicente Villanueva, mi director fetiche, al que yo denomino un VISIONARIO, retrata como nadie las neurosis de la sociedad actual, la mediocridad con ínfulas de grandeza, experto en radiografiar egos enfermos y personalidades distorsionadas y reflejar como nadie la esperpéntica incoherencia de estos tiempos en los que hay una profunda desconexión con el ser directamente proporcional al “hambre de reconocimiento” y a la necesidad de estar conectados con todo lo externo.

Así fue como Vicente me regaló a Silvia…una “miss simpatía” venida a más por avatares del azar y del destino…convertida en favorita de la industria y rodeada de satélites que giran alrededor de su luz artificial…“REINA” en un “Reino ajeno”, pues en lo más profundo de su corazón no es más que una MENDIGA de cariño y de atención por falta de AMOR propio.

De esa necesidad imperiosa de “conquistarnos a nosotros mismos” para “pertenecernos” y no ser “esclavos” de un exterior cambiante, caprichoso e ilusorio, es de lo habla este cortometraje. Hace que nos cuestionemos cuál , si es que la hay, es la ´formula del éxito…

 

  • Premio a mejor actriz en el festival de Elche. (2005)

  • Premio a mejor actriz en el festival de Plasencia (2005)

 

15 años después está más vigente que nunca ante la nueva dictadura de los followers, likes y otras adicciones sociales que nos desconectan de lo esencial y nos fraccionan en trozos disonantes.

Gracias a este personaje obtuve los dos primeros premios como “mejor actriz” de mi carrera…y generé una expectativa de éxito, mía y de mi entorno, que a día de hoy y con la “vara de medir del colectivo” no se ha cumplido…o sí…(ahí lo dejo) y aún hoy me pregunto si no seré yo “La amiga Matilde”, que  siendo mejor actriz y mucho más vocacional que Silvia, está en el sofá de su casa esperando aún “la llamada”…porque como bien dice Silvia…”todo es fruto del PUTO AZAR”…

Y aún hoy me pregunto si todavía tengo que aprender las lecciones que nos deja este cortometraje e integrar de verdad su mensaje sanador...

Y a veces sueño con un remake de este corto donde el destino da la vuelta a la tortilla y ahora es Matilde quien tras comprar seguidores y vender su Alma a una agencia de Influencers, se ha convertido en la imprescindible de todo sarao….

Mientras Silvia, retirada de los focos y viviendo en un cohousing   ecosostenible haya entendido, por fin, en qué consiste la felicidad y la verdadera SOBERANÍA personal.

 

Gratitud infinita.

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