MIS ARQUEATÍPICAS

Cada vez que le digo a mi madre que saldré de nuevo en la tele…surge la misma pregunta: “hija mía, esta vez dejarás de ser puta, loca o asesina? Qué ganas tengo de que te den un papel fino y de categoría…”

La TELEVISIÓN me ha brindado la oportunidad de reconciliarme con un perfil que me cuesta reconocer como propio…pero que me ha dado de comer, hasta la fecha.

Y es que, mientras la oportunidad de vestirme de monja o de madre abnegada llega, puedo enumerar un catálogo de personajes entrañables que me han abierto las puertas de la vulnerabilidad y del lado más oscuro:

Productora de cine porno con espíritu artístico y una gran dosis de remordimientos, la prima pesada del pueblo venida a más o a menos…según se mire, cantante de un café con pasado turbio y ganas de amar libremente, excupletista convertida en profe de latín enamorada de un cura, presidiaria con nombre de serpiente y ganas de venganza, mito argentino del cine de destape enamorada de un Borbón, Asesina del “tanga rojo”, bruja condenada a la hoguera…

Universo, ahora que lo he entendido…puedes por favor mandarme otros roles divertidos, tiernos y profundos? 

Gracias, gracias, gracias!

Guadalupe Lanchon.png